MELBOURNE, Australia - Con un juego inspirado en los puntos más importantes, la rusa Maria Sharapova luchó para superar a Petra Kvitova y en la final del Open de Australia el jueves por la tarde, estando a un paso de su cuarto título de Grand Slam y de volver a ser la Nº 1 del mundo.

Sharapova entró en la semifinal más cómo la no favorita, con el número de cabeza de serie dos punto menos que Kvitova (Nº 4 al Nº 2) y habiendo perdido sus dos últimos encuentros (incluso en la final de Wimbledon a tres sets el año pasado).

Sin embargo, esas cosas pueden haber dado una motivación adicional a Sharapova. Salió dando grandes golpes frente al público del Rod Laver Arena, y a pesar de perder el segundo set nunca dejó de luchar, anotándose una victoria por 62 36 64, aunque tuvo que recuperar un break en el maratoniano tercer set que duró 56 minutos.

Mientras que el saque de Sharapova pudo haber defraudado un poco - con ningún saque directo y 10 dobles faltas - un número aún más importante salta a la vista cuando se echa un vistazo a la estadística: Kvitova aprovechó 3 de 14 de puntos de break, y Sharapova 5 de 5 .

"A veces cuando no estás jugando lo mejor que sabes, encuentras un camino", dijo Sharapova. "Puede ser una hora o tres horas, pero intentas ganar todos los puntos.

"Yo estaba abajo con mi saque mucho en el tercer set, 00-30, 15-40, pero seguí a por ello, tratando de no dejarle acabar los puntos de la forma que le gusta hacerlo.

"Remonté en algunos juegos y creo que esa fue la clave."

Sharapova está ahora en su sexta final de Grand Slam, después de haber estado 3-2 en sus primeros cinco - sus títulos fueron en Wimbledon en el 2004, en el US Open en el 2006 y el Open de Australia en el 2008. Este es el único Grand Slam en el que ha conseguido estar en tres finales - cayó ante Serena Williams aquí en la final del 2007.

"Significa tanto para mi estar de vuelta en una final de Grand Slam", dijo Sharapova. "Es agradable llegar hasta aquí en el Open de Australia de nuevo después de perder muy pronto el último par de años, pero esa es la forma en que mi carrera ha ido y no me arrepiento de nada de lo que ha sucedido. Obviamente, hubiera estado bien no sufrir una lesión seria a los 21 años de edad, pero a veces es sólo el curso de las cosas.

"Lo bueno es que encontré una manera de volver".

Con Victoria Azarenka, ganadora de la primera semifinal contra Kim Clijsters, la final también determinará el Nº 1 - quien gane será la nueva Nº 1 del mundo.